Según la superficie del mismo, el papel pintado puede ser vinílico o no vinílico. Los papeles vinílicos son aquellos que cuentan con una capa de vinilo en la superficie, que hace que sean mucho más lavables, impermeables y resistentes a los roces. Además son los más recomendables para instalar en ambientes húmedos y zonas de paso como pasillos o entradas, donde el riesgo de que reciban un golpe es mayor.

El papel vinílico tendrá más o menos gramaje en función del grosor de la capa de vinilo y, por lo general, tienen un acabado satinado, a modo de engomado. Aunque en los últimos años han aparecido papeles pintados vinílicos con acabado mate, cada vez más de moda.

Los papeles pintados de vinilo pueden tener el soporte (la parte trasera que va pegada a la pared) de papel o soporte tejido no tejido. Ya conoces las ventajas del soporte TNT, solo se pone cola en la pared y al arrancarlos, no dejan restos en ella.

Son los papeles pintados más prácticos, eficaces, cómodos y resistentes, adaptándose a todo tipo de estancias, y a continuación te dejamos 10 papeles pintados vinílicos que podrás instalar en cualquier parte.